No hace falta ser flexible para empezar
Es el mito más repetido y el más falso. La flexibilidad es una consecuencia del yoga, no un requisito. Se empieza tal como uno está, y con la práctica constante el cuerpo se va soltando. Lo importante es animarse a pisar el mat por primera vez.
Cómo elegir tu primera clase de yoga
Si estás empezando, buscá clases de hatha o para principiantes, que van a un ritmo más pausado. Ahí aprendés las posturas básicas y la respiración. Con esa base, después podés animarte a estilos más dinámicos como el vinyasa.
El yoga como hábito de bienestar
Más que una actividad física, el yoga es un estilo de vida. Sumarlo a tu semana mejora la postura, reduce el estrés y te da más energía. Como toda raíz, necesita tiempo para crecer: dale constancia y vas a ver cómo se afianza.